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jueves, 17 de septiembre de 2009

Los hijos crecen

Que distinta viví mi maternidad a los veintitantos, cuando nacieron Karen y Mika, que a los 3... -el pico no les importa- con Germán. Yo se, que para muchos padres lo que digo no es nada nuevo, pero espérense un tantito, dejen que les cuente.

Esto no lo digo por por los cambios físicos, ni las complicaciones en el embarazo o el parto, ni por nada de lo que estén pensando.
En ese entonces yo trabajaba fuera de casa y las chicas se quedaban al cuidado de la abuela o bisabuela, con quien vivíamos. Yo no tenía problemas con eso, confiaba en el cuidado que les daban, además, pasaban parte del día en el jardín de infantes, en donde se divertían en grande. Lo que quiero decir es, que cuando salía de la casa, lo hacía sin sentir culpa, ojo, me hubiera encantado estar más tiempo con ellas, para jugar o ayudarlas con sus tareas.

Con Germán todo eso no sucedío. Cuando decidimos con Maty formar una familia, me tomé un descanso para pasar un tiempo con las chicas. Un descanso hasta el día de hoy y del cual no me arrepiento.
Pero otra vez me fui por las ramas. La cuestión es que este post comenzó a darme vueltas por la cabeza el domingo pasado, día en que Germán tuvo su primer salida con la abuela, sin mamá o papá.
Que digo miedo, tenía pánico. ¿Y la angustia? Mientras Germán estaba en el teatro viendo "Un Hipo desafinado", papá y mamá estabamos matando las penas y cubriendo nuestra angustia oral en Guerrín, pizzería tradicional de Buenos Aires.




Germán la pasó genial y estaba encantadísmo con la obra, la música y los títeres, pero yo sentí como si me hubiesen sacado una parte de mi.




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5 comentarios:

Jessica dijo...

Te entiendo, como que a uno las salidas a solas en plan romántico nomás no le saben, nos angustiamos y mejor nos regresamos, jajaja

Hola. Somos Nancy y Matías. dijo...

Hola Jessi:
Hoy por hoy, no planeamos salidas románticas. Es que tal vez el problema es mío, pero no se me cruza por la cabeza ir de parranda y dejar al chico al cuidado de otra persona. Pasa que él es muy pegado a nosotros y hasta ahora lo he dejado sólo a mi suegra (a la que le tengo más del 100% de confianza) para ir a alguna consulta con el doctor o alguna compra, pero de noche para dormir tienen que estar sus papis. Ya habrá tiempo de salidas y paseos románticos, cuando él también disfrute de quedarse en casa de una abu o una tía.
Cariños y un fuerte abrazo para toda tu hermosa familia.

Viviana dijo...

ay mi reyna, q sufrimiento!!

Vane dijo...

La cara de Matias..... me mori de risa! te hizo puchero!

mira sera que yo vivo otra realidad, pero me encantaria que mi nenita se vaya a algun lado con su abuelita :(

obvio que la extrañaria, pero no se lo que se siente extrañarla snif!

Un beso

monica dijo...

hola nancy nadie mejor que yo sabe lo que es la angustia ese dolor en el pecho y el no dormir que despues te pasa factura ya sabes que yo no tengo a mis papis aca y ana estaba tan apegada a mi que era como si la llevase todavia en mi barriga era un caos depararme de ella manu la llevaba para que yo desconectase pero lo llamaba cada 5 minutos y le daba mil recomendaciones cada vez que se caia que los niños cuando comienzan a camir se caen yo sentia una opresion en el pecho,era algo malo para mi y para ella por supuesto y aunque todavia me cuesta separame comenze a estudiar de hecho ya me recibo en marzo ana empezo la guarderia otra vez,se queda mas horas y estoy tratando de recuperar esa vida de mujer que al ser madre se queda en el olvido,la sobreproteccion es muy mala hay que saber que los hijos son independientes y de a poco lo estoy aceptando y me siento mejor.besotes